Emigrar con hijos.
Emigrar representa una experiencia sumamente compleja de describir intentando emplear un límite específico de palabras, frases y/o contenidos. En esta oportunidad mencionaremos uno de los mayores retos que conlleva este cambio radical y altamente demandante para cualquier ser humano, como es el manejo de los HIJOS, tomando en cuenta factores relevantes como: el proceso adaptativo, las pérdidas, los cambios en la dinámica familiar, entre otros aspectos propios de la situación, y en particular de cada familia que migra (por decisión propia y deseos de superación, por situaciones de tipo socio-económicas, guerras, entre otros).
En ocasiones, las manifestaciones emocionales varían de acuerdo a la edad del (a) niño (a) o adolescente, también dependiendo de las características de su personalidad. Sin embargo, es importante no subestimar ni sobreestimar el proceso adaptativo y afectivo de cada uno. De igual manera, considerar la importancia de respetar las formas, ritmos y tiempo en general que cada niño o adolescente maneja al vivir y atravesar una situación de migración.
Algunas sugerencias a tomar en cuentan:
? No descuides tu relación con tu hijo(a), un vínculo afectivo nutritivo y cercano es un factor protector, imprescindible ante cambios radicales tanto en la infancia como en la adolescencia.
? Procura que mantenga contacto con sus seres queridos, amigos y figuras cercanas, por el medio (llamadas, correos, cartas, reuniones virtuales) que poseas, a fin de que sienta que tiene acceso de alguna forma hacia ellos.
? Permite que exprese verbalmente sus sentimientos con libertad acerca de lo que pueda extrañar, así como otras emociones relacionadas (tristeza, rabia, decepción, etc.). En ocasiones también puede ser a través de una actividad (escribir una carta a un amigo, un dibujo, crear una historia).
? Evita plantear que puede conseguir (personas, lugares, momentos) que pueden reemplazar lo que tenía, más bien plantea la posibilidad de enriquecer sus experiencias, mantener otros amigos con quien podrá compartir cosas diferentes.
? Fortalece lazos con personas que quizás conocías, eran amigos, o que también provienen de tu país de origen. Ahora forman parte de ese hermoso grupo, cercano, que se convierte en familia y son de gran apoyo.
? Aguarda con calma y paciencia. Tu hijo (a), se encuentra en un proceso de reformar y seguir construyendo su identidad, sin abandonar sus raíces y cultura, intentando incorporar lo nuevo y presente en su vida.
Emigrar con hijos es un proceso transformador de gran complejidad, de crecimiento continuo y de exigencias ilimitadas, pero el amor, la comprensión y el acompañamiento de la familia facilita el transitar de ese camino, y de lo que aún les quede por recorrer.